- Evento reunió a representantes de 32 Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) del mundo y organismos internacionales como la UNODC e INTOSAI.
- Se enfatizó que el control gubernamental debe ser objetivo, técnico y libre de sesgos políticos, especialmente en coyunturas electorales.
- Autoridades internacionales destacan el uso de tecnología y cultura de integridad como pilares para combatir la corrupción transnacional.
Lima, 20 de febrero de 2026. En el marco de la clausura de la Cumbre Internacional de Lucha contra la Corrupción, la Contraloría General de la República del Perú informó que ejerce la presidencia de la Comisión Técnica de Lucha contra la Corrupción Internacional (CSC) para el periodo 2025-2027, impulsando acciones alineadas con la OLACEFS, como la implementación del sistema electrónico de previsión.
En este contexto, el Colegio de Periodistas del Perú expresa un especial saludo y reconocimiento al Contralor General de la República, César Enrique Aguilar Surichaqui, por hacer partícipe a la orden profesional en este magno evento. Esta apertura institucional reafirma que la lucha contra la corrupción requiere la participación activa de la prensa y la sociedad civil, entendiendo que solo unidos se puede combatir eficazmente este flagelo que no solo flagela al Perú, sino que ha condicionado la supervivencia del país en los últimos años, especialmente en la gestión pública.
Durante la clausura, el secretario general de la Contraloría, Gonzalo José Miguel Pérez, destacó que la presidencia peruana de la CSC representa una oportunidad estratégica para fortalecer un modelo preventivo y tecnológico. “Venimos trabajando en la implementación del sistema electrónico de previsión como iniciativa clave para la modernización de los procesos de control”, afirmó.
Representantes internacionales coincidieron en la necesidad de superar el análisis de casos aislados y centrarse en riesgos sistémicos en la contratación pública. Se remarcó la importancia de implementar auditorías en tiempo real basadas en Inteligencia Artificial y fortalecer el control interno más allá del cumplimiento formal.
Durante el encuentro se enfatizó que la falta de confianza en las instituciones debilita la democracia. Por ello, la cooperación internacional impulsa un cambio de enfoque: pasar de la sanción a la promoción de la integridad (compliance e integrity) como medida preventiva esencial para evitar conductas individuales y colectivas reprochables.
Con el liderazgo peruano en la CSC, se consolida un sistema regional de control que prioriza la prevención y el uso estratégico de tecnología. El Perú reafirma así su compromiso de liderar una agenda integradora que proteja los recursos públicos, garantizando que estos se transformen en bienestar real, salud y educación para la población.










