Periodista Luis Morales Ortega es el noveno mártir de Uchuraccay
Revelaciones directas sobre los nombres de los militares que instruyeron y ordenaron a los comuneros de Uchuraccay a dar muerte a todos los que llegasen por tierra y que estos ejecutaron dando muerte a pedradas y machetazos a los 8 periodistas, a su guía y a un comunero, fueron hechas en la webinar del Colegio de Periodistas del Perú (CPP) realizada este lunes 26 de enero con motivo de la conmemoración del 43 aniversario de la matanza aún impune de los hombres de prensa.
Las intervenciones en la webinar estuvieron a cargo de los periodistas colegiados Víctor Alvarado Salazar, Mario Cueto Cárdenas y José María “Chema” Salcedo, bajo la conducción, en calidad de moderador, del decano nacional, Andrés Zuñiga Pimental.
Alvarado señaló por sus nombres en orden de responsabilidad al entonces jefe del Servicio de Inteligencia Nacional- SIN, contralmirante AP Juan Bergelund Remy; el segundo jefe del SIN, capitán de navío AP De Izcue; el tercer jefe del SIN, general PIP, Hércules Marthans Garro; el jefe de la zona de emergencia de Huanta, capitán de corbeta Duffó.
Todos ellos fueron destituidos por el entonces presidente, Fernando Belaúnde Terry, luego de que le exigiera explicaciones a Bergelund ante la conmoción internacional provocada por la matanza y este la confesara que las muertes fueron ejecutadas por comuneros integrantes del comité de autodefensa entrenados e instruidos por los infantes de marina y los sinchis de la GC, adscrito a la zona de emergencia de Huanta.
Belaunde, agregó Alvarado, lejos de poner a los marinos en manos del Ministerio Público, procedió a encubrirlos, encargando la investigación a la Comisión Vargas Llosa, la que concluyó que los responsables de las muertes eran los comuneros, y que si había alguna responsabilidad esta debía ser asumida por los militares responsable del comité político militar de Ayacucho, jefaturado por el general Clemente Noel.
Las conclusiones de la comisión Vargas Llosa fueron copiadas por el juez Juan Flores Rojas, quién sentenció a penas de entre 6 y años de cárcel a dirigentes comuneros de Uchuraccay Celestino Ccente Ccenhua, Alejandro Huamán y Luciano Gavilán
Alvarado destacó que la revelación de los nombres de los militares responsables de la matanza de Uchuraccay, increíblemente, fueron divulgadas por primera vez en 1984, por el semanario Kausachum y reveladas hasta 4 veces más a lo largo de 40 años, sin que se haya reabierto la investigación cerrada por una sentencia que condenó a 3 comuneros, uno de los cuales murió en prisión.
Ante una pregunta respecto si era cierto que los periodistas al llegar a Uchuraccay portaban una bandera roja, Alvarado agradeció la pregunta porque permite aclarar el rol de lo que él llama el “noveno mártir” de Uchuraccay, el periodista Luis Morales Ortega, quien en su condición de quechuahablante entrevistó in situ a cinco comuneros que había participado en el asesinato y entierro de los periodistas.
Estos la confesaron a Ortega que los periodistas no traían bandera roja y que esto fue un consejo de última hora que recibieron de los uniformados instructores del comité de autodefensa.
Los comuneros entrevistados por Morales le confesaron que un día antes de la llegada de los periodistas, los infantes y los sinchis les visitaron para ordenarles que dieran muerte a todos los que lleguen por tierra y que solo recibiesen a los que arribasen por aire, léase por helicóptero.
Morales, periodista corresponsal entonces del Diario de Marka de Lima, por hacer estas revelaciones de los comuneros, fue objeto reiteradas amenazas de muerte, que lo obligaron a emigrar a Lima con su esposa y 4 hijos, donde residieron en el lapso de 1984- 1990.
El ascenso al gobierno de Alberto Fujimori en 1990 le hizo creer a Morales estaría marcando el retorno de la seguridad y regresó a Ayacucho.
El 13 de julio de 1991, mientras e dirigía a la plaza de armas fue emboscado por dos sujetos y objeto de tres balazos que lo derrumbaron el piso y rematado de otros 2 balazos en la cabeza.
El periodista Alvarado subrayó que Morales era, sin duda, el noveno mártir de Uchuraccay y que su efigie debería permanecen junto a las de los 8 martires en todas las galerías de homenaje creadas en homenaje a nuestros hombres asesinados.










